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Estamos Aqui

Ceramic work by

Blanca Yanneth Davila
 

April 7 – 24, 2022

ArtHop Reception: Thursday, April 7, 5 – 8 PM

 

Gallery Hours: Sat & Sun, 12  – 4 PM

Crossing

Many people dream of a better life in the United States of America, but not enough are able to make it here. My birthplace, Mexico, feels like a foreign land now. At a young age, I was unable to comprehend that not everyone was as fortunate as I was to have survived the journey.

Community

When crossing the border, we step into another world and we are now the outsiders. We now have to find a place to belong. In my community, there are many individuals who are currently undocumented but have laid down roots for their children and grandchildren. 

It is a community that understands the sacrifices one has to make in order to survive.

Pinching

To commemorate those lives lost while attempting to cross the border, I made 10,000 pinch pots out of clay, using only my hands as tools. The ritual of making these forms by hand allows me to honor each individual person who has passed, to deepen a connection between the vessel and the unique person it represents.

Pit firing

Choosing to pit fire was deliberate. Through this type of firing, I am resurrecting an ancient indigenous technique, connecting myself with the deceased. When I am pit firing, the fire itself is the candle. There is no way of knowing exactly how many have died, their bodies disintegrating back into the earth. When I light the fires, I feel the connection between the earth and humanity.

 

Honoring their hopes, dreams, desires, ambitions, love and pain, I am commemorating their lives. 

Miles de personas sueñan con una vida mejor en los Estados Unidos de

América, pero lamentablemente pocos pueden lograrlo aquí. Mi lugar de

nacimiento, México, ahora se siente como una tierra extranjera. A una edad

temprana no podía comprender que no todos eran tan afortunados como yo

de haber sobrevivido al viaje.

Al cruzar la frontera, entramos en otro mundo y ahora somos los extraños,

ahora tenemos que encontrar un lugar al que pertenecer. En mi comunidad

hay muchas personas que actualmente están indocumentadas pero ahora

han echado raíces para sus hijos y nietos.

Es una comunidad que entiende los sacrificios que uno tiene que hacer para

poder proveer.

Para conmemorar esas vidas perdidas al intentar cruzar la frontera, hice

10,000 vasijas de barro usando solo mis manos como herramientas. El ritual

de hacer estas formas a mano me permite honrar a la persona individual que

ha pasado, profundizar una conexión entre cada vasija y la persona única

que representa.

La elección de disparar fuego fue deliberada, aunque este tipo de disparo

puedo conectarme con la tierra, el difunto y conmigo mismo. Cuando estoy

disparando desde un hoyo, el fuego mismo es la vela. No hay forma de saber

exactamente cuántos han muerto, sus cuerpos se desintegraron de nuevo en

la tierra. Cuando enciendo los fuegos estoy conmemorando sus vidas,

esperanzas, sueños, anhelos, ambiciones, amor y dolor.​